
Accediste a ser un amigo y sin pensarlo te convertiste en algo más, nadie pensaba que iba a ser así, pero las fichas encajaban perfectamente, vos eras perfecto para mi, y yo, yo seguía siendo la misma. No nos ubicamos en el tiempo, ni nos importaba el lugar, estábamos juntos y nos olvidábamos del mundo, era un fondo blanco y nosotros ahí, solos, sin saber qué decir o hacer, aunque con las miradas nos dijimos todo, absolutamente. No éramos novios, ni amantes, ni marido y mujer, éramos dos amigos tentados por el placer. Y hoy aquí nos vemos, en este mismo lugar, sintiendo cosas distintas pero que siguen siendo igual.~