14 de diciembre de 2015

Cuando termine de escribir esto me voy a prometer hacer todo lo posible para no pensarte más, para no esperar más nada de vos. Siento que no voy a lograr olvidarte ni dejarte de querer porque, aunque pueda, no quiero.
Fuiste la única persona que logró hacerme bajar mil cambios y cuando estabas cerca mío todo estaba bien. Nunca me sentí tan segura de mi misma, tan bien.
Yo estaba muy mal y vos me curaste. Siempre voy a estar agradecida por las cosas lindas que lograste en mí.
No dudo que me quisiste y también te agradezco por eso y por demostrármelo. No sé qué paso después y tampoco importa a esta altura...
Tengo que perdonarme por haberte pedido más, por querer que fueras de una manera que no eras, por intentar cambiarte. No sé si fue amor, no sé si me enamoré, pero sé que me llenaste el alma y que me hiciste feliz.
Intenté todas las maneras para estar en tu vida pero nunca lo logré y ya no valía la pena seguir insistiendo.
Hoy me doy cuenta que no podemos estar juntos, ni siquiera un rato, porque a mí ese rato no me alcanza, porque siempre le hacemos mal a alguien, afectamos a terceros, hacemos las cosas mal. Porque cada vez que te vuelvo a ver, te vuelvo a perder.
Los dos hicimos muchas cosas mal. No te culpo y por favor no me culpes. Entendeme, como yo lo hago e hice siempre con vos.
No te odio, y no te voy a odiar nunca.
Por el amor que te tengo, deseo que seas muy feliz, que llegues muy lejos y que nunca más nos volvamos a ver.
Ojalá te acuerdes de mí de una manera linda. Ojala no dudes del amor que te tuve, mas allá de las cagadas que me mandé.
Al final esto no me hace bien y me di cuenta que a vos tampoco. Me alejo definitivamente, creyendo, capaz de forma muy inocente, que las cosas que me dijiste desde momento cero y mirándome a los ojos, eran verdad. Opto por quedarme con eso.
Y aunque este sea el final definitivo, mi corazón va a estar siempre donde estés vos.
Te quiero de verdad. Ojalá la vida te de todo lo que yo no pude.