Estuvimos a punto, amor. Pero cuando viste todo lo que conllevaba la palabra ‘ omprometerse’ te volviste a esconder en vos mismo. Como un cachorro asustado, como Roma cuando se subía a la cama sin saber bajarse, saliste corriendo. Y todo lo que habíamos conseguido se desvaneció en un suspiro. Como el humo de ese piti que tanto nos gusta saborear después de volar(nos). Somos unos payasos. Cada uno a su manera. vos por ser un cagón de mierda. Y yo por esperar(te).
Te morías por estar conmigo, y matarías a todo aquel que se me acerca. No lo soportas, ya me lo dijiste una vez. Pero te mordés las ganas y me dejas escapar. ¡SERÁS IMBÉCIL! Con todo lo que me queres y lo que te esfuerzas en ocultarlo... Si pusieras la mitad de empeño en que esto saliera bien cuántas lágrimas me hubieras ahorrado, amor. Pero aún así, nos dejamos. Yo porque sé que tarde o temprano SEREMOS. Y vos porque no puedes evitar querer(me). Y por mucho que lo intentamos nos alejamos.
Chico, acéptalo. Estamos destinados al abismo de querer(nos).